Los productores de Indiana Jones y la Corona de los Andes anunciaron que gran parte de la película será filmada en Mendoza después de descubrir una manera inesperada de ahorrar millones en producción.
James Whitaker, director de la película, no estaba trabajando cuando se le ocurrió la idea: estaba de vacaciones en Mendoza con su mujer.
Mientras recorría bodegas en el Valle de Uco, empezó a cruzarse con grupos de turistas usando ponchos, ruanas, sombreros, boinas y hasta bombachas.
“Pensé que había otra película filmándose”, recordó el director.
Después alguien del lugar le explicó:
“No. Son porteños. Es el outfit de bodega.”
Esa misma tarde, llamó a los productores.
“Les dije: encontré los extras.”
La producción viajó a Mendoza para comprobarlo y rápidamente llegó a la misma conclusión.
“No necesitamos contratar extras ni gastar tanto en vestuario”, explicaron. “Llegás a una bodega un sábado a la tarde y tenés cientos de personas vestidas para buscar el Santo Grial.”
Gran parte de las escenas podrá filmarse directamente durante los almuerzos en las bodegas.
Hay una escena que mantiene especialmente entusiasmado a Whitaker: la gran estampida.
“Les mandamos un mensaje que dice: ‘Hay uno de Gran Hermano en el estacionamiento'”, agregó Whitaker. “Salen todos corriendo al mismo tiempo para sacarse una foto, subirla a las redes y mostrar lo cool que son. Y ahí tenemos la estampida servida.”
“El mayor trabajo de vestuario va a ser sacarles los Ray-Ban y el teléfono”, agregó. “No paran de sacarse fotos y subir historias. Así es imposible hacerles creer que están en 1938.”
El ahorro estimado sería millonario.
“Con un fin de semana largo tenemos elenco para tres películas”, aseguró Whitaker.


