El legendario cantautor brasileño asegura que en toda su vida encontró solo una persona que le resulta completamente insoportable.
Durante una entrevista exclusiva con Viejas Chusmas, Roberto Carlos habló largo y tendido sobre Martina y explicó, con bastante detalle, por qué no la soporta.
“Martina não. Martina me cae para o reverendo orto.”
El cantante asegura que intentó darle varias oportunidades.
“Yo traté. De verdade que traté. Pero esa mina é insuportável. Não sé quién caralho se cree que é.”
Todo empezó durante una cena entre amigos.
“Llegó tarde y lo primero que hizo fue contarnos que había tenido un mal día en la oficina.”
“¿Qué caralho me importa a mí tu mal día en la oficina?”
La relación terminó de romperse cuando Martina hizo un comentario negativo sobre Xuxa.
“Dijo que nunca entendió cuál era a gran coisa con Xuxa.”
Roberto, al día de hoy, sigue indignadísimo al recordar ese momento.
“¿Cómo que cuál es la gran cosa? ¿Quién caralho é Martina para hablar mal de Xuxa?”
“Xuxa é patrimônio nacional. Martina é una conchuda con opinião.”
Sus otros amigos intentaron explicarle que quizás había sido solo una opinión.
“Não. Hay opiniones y hay pelotudeces.”
El rechazo llegó a un punto en el que cualquier detalle de Martina lo irrita.
“Não me gusta cómo se ve. Não soporto su risa. Camina lento. Não me gusta su olor. ¡Vagabunda!”
Uno de sus asistentes le acercó un vaso de agua para intentar calmarlo.
Roberto, completamente sacado, siguió:
“Filha da puta. Insuportável. Me arruina el día solamente de pensar en ella.”
A esta altura, hasta la forma en que Martina respira lo irrita.
“No sé cómo faze, pero respira de uma maneira insuportável.”
Más de uno intentó convencerlo de que afloje un poco con el tema de Martina.
“¿Tomar um cafezinho? Não.”
¿Una cenita? “Nem louco.”
¿Una llamada por teléfono?
“Que se vaya a tomar no cu.”
“Minha vida é bela. Sempre foi bela.”
Pensó unos segundos.
“Y vai seguir sendo bela mientras Martina no este en ela.”
Al finalizar la entrevista, me animé a preguntarle si guardaba algún tipo de resentimiento contra Martina.
“Resentimiento não.”
“Ódio. É diferente.”


