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El Dr. Ernesto Bianchi lleva veintidós años enseñando Arqueología Egipcia en la Universidad Estatal de North Central Texas.

Ernesto es especialista en las pirámides del Antiguo Egipto y lleva décadas estudiando cómo fueron construidas.

El problema es que las pirámides pagan poco.

“Me encanta enseñar, pero con lo que gano en la universidad no alcanza”, explicó Ernesto.

Hace dos años, una colega lo invitó a una reunión de Herbalife.

“Al principio fui por compromiso.”

A los veinte minutos ya se sentía cómodo.

“Cuando empezaron a explicar cómo funcionaba la estructura, dije: esto lo conozco.”

Desde entonces, Ernesto da clases durante el día y por las noches vende batidos, suplementos y oportunidades de negocio.

Asegura que su formación académica fue fundamental.

“Apliqué mucha de mi sabiduría sobre estructuras piramidales para ampliar mi cartera de clientes.”

Según Ernesto, en ambos trabajos la base es fundamental.

“Sin una base amplia, la estructura no se sostiene.”

También encontró similitudes a medida que fue sumando distribuidores.

“Vos necesitás gente abajo. Esa gente necesita más gente abajo. Es un concepto bastante antiguo.”

Con el crecimiento del negocio también cambió su imagen. Ahora publica fotos apoyado sobre su convertible, con anteojos de sol y frases como “Esta vida también puede ser tuya.”

“Hay que mostrar resultados.”

Varios amigos y familiares dejaron de hablarle después de que intentara incorporarlos al negocio.

“Mi hermana me bloqueó. Dos primos también.”

Ernesto cree que es parte del éxito.

“No todo el mundo está preparado para verte crecer.”

Su madre asegura que simplemente están cansados de que les quiera vender Herbalife.

En sus reuniones de venta, Ernesto tampoco abandona su formación académica.

“Las pirámides de Egipto llevan más de cuatro mil años en pie. Claramente hay algo que funciona.”

Sus colegas de la universidad tampoco parecen compartir el entusiasmo.

Uno de ellos le pidió que dejara de repartir muestras de batidos durante las reuniones del Departamento de Historia.

Ernesto asegura que no piensa abandonar ninguna de sus dos carreras.

“Una me apasiona.”

Hizo una pausa.

“La otra paga por mi convertible.”