En el transcurso de un mismo mes, Steph, de 34 años, se cortó el pelo bien corto y se compró una Subaru Outback, una combinación que terminó generándole más preguntas de las que esperaba.
“Venía el verano y siempre me da muchísimo calor”, explicó sobre el corte. “Quería un nuevo look. No esperaba que la combinación generara tanta atención femenina.”
La situación se complicó pocos días después, cuando apareció con el Subaru.
“Yo quería algo cómodo, con buen baúl y espacio para llevar mis herramientas y materiales de carpintería”, explicó Steph. “No pensé que el auto también iba a levantar sospechas.”
“La vendedora fue súper amable conmigo”, recordó.
Resultó que la vendedora también era fanática de Melissa Etheridge, así que se quedaron un buen rato hablando de la gira nueva.
Su hermana fue la primera en reaccionar.
“Me miró, miró el pelo, miró el Subaru y me preguntó si tenía algo que contarle.”
Steph insiste en que todo tiene una explicación perfectamente razonable.
El pelo corto era por el calor.
El Outback, por el espacio.
El taladro inalámbrico, porque estaba arreglando un mueble.
La liga amateur de sóftbol de los domingos a la mañana, porque necesitaba hacer algo al aire libre.
Y el perro rescatado, asegura, “no tiene absolutamente nada que ver con nada”.
Sus compañeras de sóftbol tampoco parecen sorprendidas por la situación.
“Ellas dicen que lo veían venir”, contó Steph.
“Me gustan los hombres.”
Por el momento, descartó cambiar de auto.
“No voy a vender un auto perfecto solamente para demostrar que me gustan los tipos.”


