Tras una reunión de comité que duró menos que un Ave María, el Vaticano se decidió por Betano.
El anuncio estuvo a cargo del vocero del Vaticano, Monseñor Alessandro Bellini.
“Cuando apareció esa cantidad de plata sobre la mesa, interpretamos que Dios estaba tratando de decirnos algo.”
A partir del próximo domingo, la tradicional misa en la Basílica de San Pedro pasará a llamarse oficialmente:
Santa Misa Papal presentada por Betano.
“El contenido religioso no cambia”, explicó Bellini. “Solamente cambia el nombre, aparecen algunos logos y antes de la comunión habrá una pequeña activación de marca.”
“Ahora los fieles también pueden apostar a cuántas veces el Papa dice ‘amén’ en la misa de los domingos.”
El Papa no habría participado directamente de las negociaciones. “Me dijeron que era mucha plata y no pregunté más”, habría comentado.
“La Iglesia siempre vivió de la fe. Ahora también vamos a monetizarla. Dios entenderá.”


