CHISME: Google Incognito ya no puede disimular el asco que le provocan las búsquedas de CharlieCHISME: Marcos descubre que su novia está en el mismo colectivo al reconocer uno de sus pedosCHISME: Padre de familia convierte una ida al baño en un retiro espiritual de cuatro díasCHISME: Andrea Bocelli asegura que su ceguera le ahorró algo peor: ver actuar a Mark WahlbergCHISME: Mahatma Gandhi predicaba la paz, pero olía a guerraCHISME: Andrés creyó estar desarrollando esquizofrenia, pero no, su mujer se estaba cogiendo al vecinoCHISME: L-Gante fue por una colaboración con Justin Bieber y volvió con 10 dólaresCHISME: Fanática de Harry Styles queda devastada al descubrir que es de Acuario y no de CapricornioCHISME: Google Incognito ya no puede disimular el asco que le provocan las búsquedas de CharlieCHISME: Marcos descubre que su novia está en el mismo colectivo al reconocer uno de sus pedosCHISME: Padre de familia convierte una ida al baño en un retiro espiritual de cuatro díasCHISME: Andrea Bocelli asegura que su ceguera le ahorró algo peor: ver actuar a Mark WahlbergCHISME: Mahatma Gandhi predicaba la paz, pero olía a guerraCHISME: Andrés creyó estar desarrollando esquizofrenia, pero no, su mujer se estaba cogiendo al vecinoCHISME: L-Gante fue por una colaboración con Justin Bieber y volvió con 10 dólaresCHISME: Fanática de Harry Styles queda devastada al descubrir que es de Acuario y no de Capricornio

Tras un arduo día laboral en la fábrica, Marcos volvía recostado en el asiento del colectivo rumbo al departamento que comparte desde hace cinco años con su novia Carolina. Tenía los ojos cerrados y escuchaba los últimos hits de Ricardo Montaner cuando un aroma demasiado conocido empezó a mezclarse con el aire del colectivo.

Abrió los ojos. Varias personas a su alrededor ponían cara de asco.

Algunos miraban de reojo al gordito de la primera fila, que estaba re tranquilo comiendo papitas y bajándose una Coca-Cola helada.

“Era el candidato obvio. Estaba medio transpirado y tenía toda la pinta de haber sido él… pero yo sabía que ese olor venía de otro lado.”

Esa flatulencia ya la había catado antes.

“Tenía una entrada intensa, con frutas negras bien maduras, algo de ciruela y mora. Después aparecía el paso por barrica, con notas de roble tostado, chocolate amargo, café y un poquito de tabaco.”

Ahí ya no tenía ninguna duda.

Cerró los ojos unos segundos más y dejó que su olfato siguiera investigando.

“Era joven, pero con personalidad. Tenía buena estructura. No era un pedo improvisado.”

Volvió a inhalar.

“También había cierta acidez. Seguramente producto de algo que había comido al mediodía.”

“Carolina desayuna todos los días con un Flat White. Ese pedo todavía tenía el café dando vueltas. No podía ser de otra persona.”

“Era ella.”

Asegura tener el olfato bastante entrenado. “Arrancan tímidos y a los diez segundos explotan. Ese es su sello.”

Incluso cree poder reconocer su estado de ánimo.

“Cuando los contiene, son más cortos y picantes. Este venía suelto, tranquilo. Ese día tenía el culito relajado.”

A esta altura, Marcos dice que entre ellos casi no hay secretos.

“Ella siempre fue muy abierta conmigo. Emocionalmente también, pero del ano especialmente.”

Mientras varios pasajeros se tapaban la nariz, Marcos trataba de identificar la cosecha.

Se dio vuelta.

Carolina estaba unas filas más atrás, mirando el celular como si nada.

Le mandó un WhatsApp:

Reconozco tu aroma entre una multitud. ¿Te chifló el culito en el colectivo, amor? 💨

Carolina leyó el mensaje, buscó a Marcos con la mirada y, cuando lo encontró, le sonrió desde el fondo del colectivo.

“Nadie la conoce como yo. Sus gustos, sus miedos, sus sueños. Todo de ella. Hasta sus pedos hediondos.”