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L-Gante había intentado llegar a Justin Bieber varias veces. Le había mandado mensajes directos por Instagram y hasta le había preguntado a un manager conocido si podía hacerle llegar una propuesta.

Nunca obtuvo respuesta.

No perdía la esperanza y, por eso, practicó durante varios meses lo que le diría si se daba una de esas oportunidades únicas en la vida y se lo cruzaba cara a cara.

“Capaz en los Grammy”, decía con mucha ilusión.

Y finalmente, como en una película hollywoodense, se dio.

Cuando lo vio, se congeló un poco, pero igual siguió para adelante, con un montonazo de coraje, pero bastante poco inglés.

“Escús mi, Yustin? Escús mi. From Argentina. L-Gante.”

Bieber se tiró un poco para atrás y extendió la mano derecha.

“Wow… wow”, llegó a decir.

Se quedó quieto, midiendo la situación.

L-Gante se animó a más.

“Eh, amigo… your music… guau, man. Inspira.”

Justin no entendía qué carajo estaba pasando. Sonreía, asentía y cada tanto relojeaba a los de seguridad.

L-Gante respiró hondo. Estaba nerviosísimo. Había llegado el momento que tantas veces había imaginado. Finally.

En su cabeza era:

“Justin, I make reggaeton and cumbia in Argentina. I think a song together could be amazing.”

Pero de su boca salió:

“Yustin… me, you… collaboration?”

Bieber lo miró bastante confundido.

En ese momento vio que una cámara se acercaba. Religioso y aparentemente buen tipo, metió la mano en el bolsillo y, sin mirarlo demasiado, le entregó diez dólares.

L-Gante entendió enseguida lo que había pasado pero, lejos de enojarse, soltó una leve sonrisa.

Detrás del personaje hay un pibe que salió de muy abajo, tuvo una infancia difícil y con muchísimo talento logró cambiar su vida. Para quien escribe estas líneas, un verdadero ejemplo a seguir.

“Sank you. Sank you, Yustin.”

Un entrevistador llamó a Bieber para hacerle una nota pedorra. El cantante se dio vuelta y se retiró.

Esa noche, en la soledad de su hotel, L-Gante se quedó mirando los diez dólares como quien mira una foto vieja.

Se durmió pensando qué y como le diría a Justin si la vida les daba otra oportunidad de volverse a ver.