Al actuario Vicente Salem, analista senior de riesgo de Continental Meridian Insurance Group, se le ocurrió cambiar de rutina el sábado pasado. Con ganas de vivir una experiencia distinta, agarró sus cosas y se dirigió a la playa nudista de Haulover Beach, en Miami.
Vicente llegó con ciertas expectativas.
“Fui a broncearme y a escapar un poco del calor. Siendo una playa nudista, también esperaba encontrar algunos cuerpos agradables a la vista.”
Como buen actuario, Vicente no tardó demasiado en empezar a recopilar datos.
Durante sus cuatro horas y veintisiete minutos en la playa contabilizó 86 personas completamente desnudas.
El 71,5% eran hombres y apenas el 28,5% mujeres.
La edad promedio estimada de los hombres fue de 54,7 años. La de las mujeres, 62,3.
“Ya desde ahí los números no me estaban acompañando”, recuerda.
Pero hubo una estadística que terminó de arruinarle la jornada.
De los hombres que Vicente pudo observar con suficiente claridad para incluir en el estudio, concluyó, con un intervalo de confianza del 95%, que solo el 14% de la muestra tenía uno más chico que el suyo.
“No esperaba ver tantos hombres desnudos y mucho menos con tan buen porte”, reconoció, todavía incómodo con los resultados.
Vicente inicialmente creyó que podía tratarse de una anomalía estadística.
Amplió la muestra. Caminó dos veces más por la playa y sus números empeoraron.
“Yo vine a pasar un día lindo en la playa y me voy con la autoestima por el piso.”
Continental Meridian Insurance Group aclaró que el estudio fue realizado por Vicente durante su tiempo libre y que, por el momento, la compañía no piensa incorporar el tamaño del pene como variable actuarial.


